«No decepcionó la propuesta, capaz de dejar clavados en su butaca a niños que quizá era la primera vez que
entraban en un teatro. Una prueba más que un espectacle para niños o familiar no tiene por qué estar reñido con la calidad. Es más, ya quisieramos que muchas funciones para adultos nos emocionasen tanto como lo hicieron Petruixka y el resto de títeres que toman vida en este montaje.«